III Estación

III

POR LOS SUELOS

(Te adoramos, Cristo, y te bendecimos)

Aquí me tienes, tirado por los suelos.
No puedo más. Ten compasión de mí.
Quítame este madero, ¡es más tuyo que mío!
Es tu pecado que me oprime.
No te apartes.
Mírame, al menos, a los ojos;
quiero saber si te burlas, si te ríes,
si eres indiferente.
Quiero saber si me odias o me amas.

Continuaré mi camino:
quiero que sepas hasta dónde te amo;
quiero que sepas lo que vales,
lo que supones para mí.

(Hemos pecado, Señor, Ten piedad de nosotros)

Siguiente estación